Vilanova d’Alcolea:

un lugar para soñar

Desde tiempos íberos, Vilanova d’Alcolea ha sido lugar de asentamiento de las culturas que han forjado la historia de este territorio. En época romana, la Vía Augusta tenía en la población una parada segura, la estación romana de “Ildum”, una mansión en la que los viajeros podían descansar o cambiar los caballos. Los árabes por motivos defensivos trasladan la población a un altozano, rodeándola de murallas que resisten hoy diseminadas por sus calles, y edificaron una pequeña torre, de ahí el topónimo, Alcolea. Con la llegada de los cristianos pasa a la Orden del Temple en 1293 que la adhirió al Castillo de Peñíscola, dotándola de la condición de villa.

Donde se cruzan todos los caminos

Un paladar en la retina

Forjadas en el fuego

Un paladar en la retina

Forjadas en el fuego

Un paladar en la retina

Forjadas en el fuego

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