Qué ver en

Vilafamés

Vilafamés es rock&roll del bueno

Hay un millón de historias que vivir en Vilafamés. ¿Sabías que el meridiano de Greenwich, además de pasar por Londres, también pasa muy, muy cerquita de Vilafamés? ¿O que la Roca Grossa desafía a Newton cada mañana? Caminar sus calles es hacer en Vilafamés rutas entre el origen islámico de la villa y las guerras Carlistas del XIX; entrar por una puerta del tiempo y perderse en la belleza.

Patrimonio cultural

EDIFICIOS HISTÓRICOS

Conjunto Histórico

Un conjunto suele definirse mediante una propiedad que todos sus elementos poseen: en este caso, sin duda, la belleza. Este conjunto aparece rodeado por una muralla, realizada durante el siglo XIV, que engloba en su interior a las diversas edificaciones urbanas así como los edificios emblemáticos del municipio. Podemos observar, en el trazado urbanístico, la existencia de dos zonas diferenciadas; la superior, con calles estrechas y zigzagueantes, y la inferior, donde las calles son de trazado lineal, adaptadas a la topografía. En 2005, se declaró el conjunto Bien de Interés Cultural.

El Castillo

Este castillo visibiliza en la torre central circular, las huellas de la arquitectura carlista del siglo XIX, siendo uno de los pocos ejemplos en la Comunitat Valenciana. Su origen es muy anterior. Situado en lo alto de la villa, donde se documentan indicios de poblamiento anterior, su utilización como tal es de origen andalusí. Conquistado por Jaime I en 1233 ha sufrido diferentes reformas a lo largo de su historia, siendo sus vestigios más antiguos del siglo XIV; momento en que el maestre de la Orden de Montesa obliga a la población de Vilafamés a reparar y reforzar las fortificaciones del lugar.

Museo de Bellas Artes Palau del Batlle

Este edificio palacial del gótico civil, construido en los siglos XIV-XV fue residencia, primero del administrador real y después del representante de la Orden de Montesa. Cuenta con semisótano, entresuelo, piso principal y desván, además de un patio interior con una torre de planta rectangular. En 1971 fue adquirido por la Diputación para ubicar el Museo de Arte Contemporáneo.

EDIFICIOS RELIGIOSOS

Iglesia de la Asunción

Su construcción comenzó en 1594, con planta trazada por el maestro de la Seo de Tortosa, Martín de Mendoza y adjudicada para su realización a Juan Palacios. En 1778 se reforma, prolongándose el crucero con la Capilla de la Comunión y nuevo presbiterio. El retablo mayor, de principios del siglo XVII, fue trazado por Agustín Sanz y adjudicado a Bernardo Monfort.
Destaca la decoración pictórica al fresco en la Capilla de la Comunión y pechinas de la cúpula, obra de J. Oliet, así como interesantes ornamentos, orfebrería y zócalo de cerámica valenciana del siglo XVIII.

Iglesia de la Sangre

La Iglesia de la Sangre constituye el primer recinto de época cristiana de la localidad. Tras la conquista de la villa por el rey Jaume I, se procederá a la construcción de este templo, dedicado a Santa María. En origen se trata de una iglesia del tipo denominado de «reconquista» dotada de una nave de salón, con arcos diafragma para sustentar la cubierta leñosa, a doble vertiente o, bien, plana. En la construcción inicial de la iglesia, se aprovecharon una serie de elementos arquitectónicos preexistentes como son un aljibe de época hispano-musulmana, que será utilizado como cripta de enterramiento,  y parte de la muralla.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS

Yacimiento del ‘Abric del Castell’

Un yacimiento que provoca el efecto WOW. Un abrigo, cercano al castillo, alberga un soberbio conjunto de pintura rupestre esquemática organizado en 3 paneles. El primero muestra un motivo compuesto formado por una espiral y unos trazos descendentes que podrían representar un antropomorfo, una esquematización de una figura humana. El panel central conserva restos de círculos concéntricos que podrían formar parte de un oculado de grandes dimensiones. En el tercer panel se localizan motivos que parecen organizarse alrededor de un oculado representado en posición central, a la izquierda series de puntuaciones y barras rojas y blancas, y, a la derecha, dos tectiformes.

Poblado Íbero Els Estrets – El Racó de Rata

El yacimiento arqueológico de Els Estrets-el Racó de Rata, que data entre los siglos III-I a.C., dentro del llamado período Ibérico Tardío, se sitúa sobre el espolón sur-oriental del Tossal d’en Bosch. Destaca del poblado una potente muralla a la que se adosan torres cuadrangulares y circulares. En su interior se hallan calles y viviendas con paredes que superan los 2 metros de altura, indicando la existencia de un piso superior; en ellas se han podido documentar distintas áreas de trabajos domésticos como molienda de cereales, almacén, telares, etc., y restos humanos asociados a ritos de protección de las casas.

El Tossal de la Font

No dejarás de temblar de emoción en esta gran cavidad, con un recorrido de 2.282 metros. Aquí, se localizaron restos antropológicos atribuidos a la etapa Neandertal, en concreto a una mujer de la especie Homo Sapiens, con una antigüedad aproximada de 80.000 años, lo cual la convierte en el único yacimiento de este tipo localizado en la Comunitat Valenciana. Se recogieron, además, 3 lascas de sílex retocadas y 1 con evidentes muestras de presentar retoques de uso. En cuanto a la fauna aparecida se compone principalmente de caballo, ciervo, cabra salvaje, hiena, cánido salvaje y conejo.

Cova de Matutano

¿Te imaginas si en tu casa hubiera una cueva de la época del paleolítico? ¿Cómo serían tus compañeros de piso? Seguramente callados pero intensos. Esta cueva de pequeñas dimensiones  (70m2), se encuentra ubicada en la parte trasera interior de una vivienda situada en pleno núcleo urbano, justo al pie del Tossal de la Font. El modo de vida de los antiguos ocupantes de la cueva, a lo largo de los 3.000 años de existencia del hábitat, no sufrió cambios bruscos, transformándose paulatinamente su cultura material y su estrategia de producción económica cazadora-recolectora. Esta joya que late en la vivienda ha aportado una valiosa información sobre modos de vida y utensilios.

PARAJES Y OTROS

Rocas Mallasén

Las Rocas de Mallasén se engloban en una estructura que nace en el monte Mollet y se desarrolla en dirección sur-oeste-noreste hasta Vilafamés, correspondiente al Triásico y caracterizada por areniscas continentales propias del Buntsandstein o lo que es lo mismo sedimentos muy, muy antiguos. En la vegetación de la zona predominan masas boscosas de pino rodeno y un importante sotobosque. En la zona, existen manifestaciones pictóricas rupestres en uno de los abrigos orientados a poniente, con una figura humana de estilo esquemático, realizada mediante trazo grueso de coloración rojiza.

Roca Grossa Vilafamés

Ascendiendo por la calle de la Font hacia el casco antiguo, nos encontramos a la izquierda con una gran mole de rodeno, de 2.163 toneladas, que se mantiene en equilibrio inestable y sobre terreno inclinado. ¿Magia, tecnología, suerte…? Según cuenta la leyenda, la enorme roca, de la que nadie sabe su procedencia real, tiene el poder de conceder deseos. ¿Cómo? Debes tocarla y pedir tres, y será la sabia “Roca Grossa” la que elija concederte uno de los tres. Además de poderosa, esta roca trovadora ha dado el apodo a la ciudadanía de Vilafamés. Se cuenta que los pobladores decidieron bajar sus viviendas a la zona llana de la localidad usando una cuerda para moverlas. Al llegar a la zona de la “Roca Grossa”, los porteadores resbalaron con el barro rojizo y cayeron al suelo. Esto provocó que se les pusiera el trasero de color rojo, dando lugar al apodo de “Cul Roig”.

Campo de aviación

Fue construido en 1937 por orden del gobierno de la 2ª República y en 1938 pasó a albergar a la Legión Cóndor.

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